Aumento de tasas universitarias II: oposición y desaliento

Debido a la apertura del plazo de matrícula y los cambios de última hora que se produjeron en las condiciones para realizarla, dejé de lado la trilogía de artículos sobre la subida de tasas. He decidido acortar en uno el número de artículos, ya que, abierto el periodo de matriculación, muchas cosas ya son obvias. Fusionaré por tanto, opinión e información a lo largo de este artículo.

Tras analizar los decretos que establecen el nuevo marco de tasas universitarias, he tratado de recopilar las protestas y alternativas más relevantes, dejando muchas por el camino, debido a la enorme contestación social contra el RD14/2012. De nuevo, me centro en la CM y la UPM por ser donde estudian la mayoría de los lectores de este blog.

La propuesta con mayor apoyo social, incluido el de quien escribe estas líneas, fue la retirada del Real Decreto Ley. Toda la comunidad universitaria se unió contra un texto que minora su capacidad de autogobierno y de prestación de servicios. La repulsa a este decreto ha unido a estudiantes, profesores e investigadores; y concitado el apoyo de agrupaciones, delegaciones y rectorados.

Sin duda, la actitud autoritaria del ministerio y su absoluto desprecio a escuchar a la comunidad universitaria, antes de la aprobar las medidas, encendieron los ánimos y fueron la causa directa de huelgas, propestas y manifiestos en contra.

Algunos de los manifiestos de mayor relevancia son: el emitido por la CRUE (también interesante cuando plantaron al Ministro de Educación), el manifiesto de la agrupación de representantes estudiantiles Por la Universidad Pública y dentro de la Universidad Politécnica de Madrid, el manifiesto del Claustro. Además, quiero recordar el comunicado emitido por la Secretaria General de CREUP tras abandonar su reunión con el titular de Educación, por representarnos a los estudiantes. En la última reunión del CEUNE se volvió a vivir una situación similar cuando varios representantes se marcharon a mitad de la reunión.

Después de unas semanas, cuando el progreso en la implantación del texto era ya imparable, las agrupaciones estudiantiles y, en especial, las delegaciones de cada universidad y de cada centro, comenzamos a trazar propuestas de amortiguamiento del golpe y de minimización de daños. Desde mi posición como estudiante y como representante estudiantil, he hecho lo posible por amortiguar alguno de los peores efectos del decreto (en particular el que incumbía a los estudiantes extranjeros) y colaborado en todo lo posible con los Delegados y representantes de la UPM, para desarrollar propuestas con los mismos objetivos.

El resultado ha sido relativamente bueno, desde mi punto de vista. Muchas de las medidas que habíamos propuesto al rectorado han sido tenidas en consideración. Ha habido otras propuestas que no han tenido el mismo éxito y que seguiremos presionando para que se implementen, porque las consideramos positivas para los alumnos.

Ante una maniobra política  de esta magnitud, claramente enfocada a disminuir el déficit público de las CCAA y que se sustenta sobre datos difícilmente defendibles, cuando no completamente distorsionados; es complicado conseguir cambios partiendo de las bases. El canal de comunicación ascendente ha funcionado dentro de las universidades, pero se encuentra con un muro impenetrable al pasar al siguiente nivel.

En nuestra experiencia personal, la CM y el MECD han sido dos falsos interlocutores que han desarrollado un soliloquio incapaz de escuchar los desgarros de la calle. Desgarros de aquellos que tendrán que abandonar los estudios y desgarros de aquellos, que siendo tan afortunados como parar poder continuarlos, nos preguntamos cada día, y cada vez con más desesperanza, qué modelo de crecimiento busca este país ante un gobierno que da la espalda a la educación y la considera un gasto, ante un gobierno que destruye las ilusiones y el trabajo de los investigadores.

Cada día estoy más seguro de que la crisis española no es puramente económica, sino fundamentalmente político-institucional. Con las estructuras obsoletas nacidas de la transición, que nadie plantea modificar y la falta de seriedad de las clases dirigentes, inútiles marionetas de los intereses personales como tan groseramente demuestran con la vergonzosa reticencia a asumir responsabilidades civiles por la gestión del país; es imposible progresar, es un lastre demasiado pesado. Este país se hunde ante la falta de líderes y las barreras de acceso a la educación superior dificultarán aún más la aparición de sangre fresca en la política española, consolidando el modelo de brocha gorda y análisis superficial y simplista que tantos aplausos arranca en los mítines electorales.

Termino con el sonido de los aplausos a los corruptos a la entrada de los juzgados, que me recuerda el “vivan las caenas!”. Es el silencio de la democracia. ¿De verdad queremos un modelo basado en el conocimiento, el desarrollo y la innovación? Construyámoslo.

Para una mejor comprensión de mi postura acerca de las profundas raíces de la crisis actual, recomiendo la lectura de: Los partidos, ¿el núcleo de todo esto?

Un comentario en “Aumento de tasas universitarias II: oposición y desaliento

  1. Pingback: Bitacoras.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s