Cuando un amigo se va…viene otro

Estamos cansados de oír la palabra cambio o transformación detrás de necesidad y antes de universidad. Pero no por repetitivo y manido el argumento deja de ser menos cierto: es necesaria una profunda transformación de la Universidad Española en algunos de sus aspectos.

En mi universidad, la Universidad Politécnica de Madrid, sin entrar a debatir cuál ha sido el detonante, se ha iniciado un proceso de cambio de gran calado: la re-estructuración departamental de la UPM. Hace una semana pude acudir en representación de los alumnos de mi Escuela a una reunión entre departamentos y rectorado para avanzar en el camino hacia alianzas y fusiones y estas son mis conclusiones.

Contextualizando la situación, hace algunos meses se inició un proceso de reducción del número de departamentos en que se organiza la UPM para tratar de asemejarlo a los que manejan otras universidades politécnicas españolas de tamaño similar.

Las singularidades de la UPM añaden dificultad a un cambio ya de por sí complejo que, en mi opinión, adolece de la falta de herramientas y guidelines firmes para abordar con garantías la transición hacia otro modelo organizativo.

En primer lugar, tal y como señalé a la Vicerrectora de Estructura Organizativa y de Calidad, lamento profundamente que los alumnos hayamos sido excluidos de este proceso. En las reuniones sucesivas mantenidas desde el equipo rectoral se omitió, quiero pensar que por descuido, a los alumnos, reuniéndose tan sólo con PAS y PDI. Esta omisión es lamentable, ya no sólo desde el punto de vista de que los alumnos somos un pilar fundamental de la Universidad, sino porque formamos parte del gobierno de los departamentos (en torno a un 27.6 % tal y como reconoce la normativa) y discutir su futuro sin la presencia de un cuarto del gobierno del departamento es un despropósito.*

Más allá de esto, me asalta la sensación de que no sabemos a dónde queremos llegar pero tenemos que llegar a algún sitio que no sea donde estábamos, en tanto cumplamos con la reducción del número que nos hemos propuesto, habremos cumplido.

Into the void

1.Mantener y potenciar, en la mayor medida posible la coherencia académica en la distribución de
recursos investigadores, docentes y no docentes.
2. Mejorar la Coordinación entre Centros y con los Servicios Centrales del Rectorado.
3. Potenciar fortalezas por complementación de puntos fuertes de cada unidad.
4. Fomentar la movilidad de docentes e investigadores dentro de la Universidad y la versatilidad en
la impartición de titulaciones.
5. Reducir costes directos y establecer economías de escala en la distribución de los recursos
económicos.

Los cinco objetivos que se enuncian en el informe junto con las recomendaciones propuestas son, a mi parecer, excesivamente vagos en algunos puntos o débiles en su liderazgo hacia un modelo departamental diferente del actual (o una reducida gama de ellos atendiendo a las peculiaridades de cada área de conocimientos). Comparto los cinco puntos, aunque una mayor definición de los mismos favorecería la convergencia de los procesos de fusión hacia modelos semejantes, compatibles y colaborativos y no realizados ad hoc en cada Escuela.

Desde mi modesta opinión, esta situación, sin un objetivo claro y preciso que oriente las conversaciones y reuniones, sin un liderazgo firme y comprometido, ambicioso y con coraje desde el equipo rectoral; conducirá a la toma de decisiones basadas en criterios personales que podrán alinearse o no con las recomendaciones realizadas y el interés de la Universidad en su conjunto o de un conjunto de profesores y sus prioridades.

Considero este profundo momento de cambio como una excelente oportunidad que no podemos permitirnos desaprovechar, especialmente las Escuelas con un menor número de alumnos y recursos más limitados, para construir sinergias que conduzcan a mejora de la UPM.

El foco del cambio no deben ser los departamentos, debe ser la investigación y la docencia que estos departamentos realizan y el objetivo: favorecer la excelencia de ambas actividades.

Para ello será imprescindible realizar un análisis propio, desnudarse ante el resto de departamentos de la UPM y enseñar nuestras vergüenzas y nuestros orgullos a nuestros posibles consortes. Sólo una vez realizado este proceso, conociéndonos a nosotros mismos y conociendo al resto de invitados al baile podremos abordar con alguna garantía el proceso de alianzas.

Si detectamos eficazmente nuestras fortalezas y debilidades, conseguiremos identificar las amenazas (jubilaciones, implantación de másteres, aumento insostenible de carga docente, reducción de la financiación a la actividad investigadora) y las oportunidades que se abren ante nosotros (mayor interdisciplinariedad en programas postgrado uniendo esfuerzos entre varias escuelas/departamentos, proyectos colaborativos en docencia e investigación), pudiendo elegir el camino más favorable.

Como dije en la reunión, un análisis DAFO** de nuestros departamentos que nos permita buscar aquellas uniones que suplen nuestras debilidades con sus fortalezas, mientras que nosotros aportamos seguridad ante sus amenazas, favorecerá el éxito de este proceso. El trabajo será duro y largo, queda mucho camino por andar pero si los responsables del cambio mantienen claras sus prioridades algunas carencias/debilidades actuales que padecemos los alumnos podrán ser solventadas con la ayuda de nuestros compañeros de otras Escuelas.

Aunque sea un pez a contracorriente, creo que es el momento de más UPM y menos Escuelas, de darnos cuenta que los recursos de todas las Escuelas son los nuestros también y de que podemos dar un paso de gigante si aprendemos a trabajar juntos por un mejor servicio a los estudiantes y a la sociedad. Abandonemos la comodidad de lo conocido porque supone la limitación a lo ya explorado y a los recursos de los que ya disponemos o carecemos, sin temor porque: cuando un amigo se va… viene otro.

Para aquellos que quieran avanzar en esa dirección, que cuenten con este alumno.

@IngEnergia

*Si bien es de justicia admitir que, lamentablemente, los estudiantes no solemos involucrarnos activamente en el gobierno de los departamentos, quedando habitualmente vacantes sus plazas de representación. Tras mi comentario, la vicerrectora se comprometió a convocar a los representantes estudiantiles de Delegación UPM a una reunión sobre este asunto antes de que fuesen enviadas las propuestas al Consejo de Gobierno.

**No puedo evitar mencionar a @AristidesSenra quién me ha enseñado a apreciar el auténtico potencial de un DAFO y ha inspirado esta parte de mis conclusiones

2 comentarios en “Cuando un amigo se va…viene otro

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